Eclipse total de Sol · Espinosa de Henares, Guadalajara
40° 54′ 10″ N · 3° 04′ 18″ O · 768 m
El día de las dos noches
El 12 de agosto de 2026 se nos hará de noche dos veces. La primera llega a las 20:30:45 y dura 87 segundos: la Luna tapa el Sol entero justo encima de nuestro pueblo. La segunda, la de verdad, 43 minutos después.
Y no nos la podemos perder. Tras el eclipse del sur de 2027, la Península no vuelve a ver una totalidad hasta 2053. Aquí, sobre nuestras cabezas, ninguna antes del año 2402.
Falta para la totalidad
Totalidad el 12 de agosto de 2026 a las 20:30:45, hora peninsular.
19:35:58 primer contacto · 20:30:45 → 20:32:13 totalidad · 21:14:49 ocaso · 21:23:33 último contacto · datos del IGN
Qué verás y cuándo
Casi dos horas de fenómeno para 87 segundos de espectáculo. Conviene saber dónde estará el Sol en cada momento, porque va a estar muy bajo.
Este simulador dibuja la posición real del Sol y de la Luna sobre el horizonte oeste de Espinosa de Henares, minuto a minuto. A la izquierda, la panorámica: fíjate en lo deprisa que baja el Sol. A la derecha, el detalle del disco a escala real, con la geometría exacta de la ocultación.
Lo mismo, en una tabla
| Instante | Hora | Altura del Sol | Sol cubierto |
|---|---|---|---|
| Primer contacto | 19:35:58 | 17,4° | 0 % |
| Una hora antes del máximo | 20:00:00 | 12,9° | 32,1 % |
| Media hora antes | 20:15:00 | 10,2° | 63,9 % |
| Empieza la totalidad | 20:30:45 | 7,2° | 100 % |
| Máximo | 20:31:29 | 7,1° | 100 % |
| Acaba la totalidad | 20:32:13 | 7,1° | 100 % |
| El Sol se pone | 21:14:49 | 0° | 8,6 % |
| Último contacto | 21:23:33 | bajo el horizonte | 0 % |
Fíjate en la última fila
El Sol se pone a las 21:14:49 con un 8,6 % de su superficie todavía tapada, y el último contacto ocurre a las 21:23:33 ya por debajo del horizonte. Desde aquí nadie va a ver terminar el eclipse. Se lo lleva puesto.
Por qué esto casi nunca pasa
Un eclipse total de Sol es una casualidad geométrica que no tiene por qué darse en ningún planeta, y que en el nuestro tiene fecha de caducidad.
El Sol mide unas 400 veces más que la Luna. Y está, más o menos, 400 veces más lejos. Esas dos cifras no tienen ninguna relación entre sí: una viene de cómo se formó el Sol y la otra de cómo se formó la Luna, hace 4.500 millones de años. Que se parezcan tanto es una coincidencia, y su consecuencia es que los dos discos miden casi lo mismo en el cielo: alrededor de medio grado, el ancho de un guisante con el brazo estirado.
Casi lo mismo. Ahí está el detalle. Las dos órbitas son elipses, así que los dos discos cambian de tamaño a lo largo del año y del mes. Cuando la Luna está cerca, tapa el Sol entero y aparece la corona: eclipse total. Cuando está lejos, se queda corta y deja un aro de fotosfera encendido: eclipse anular. Y si la alineación no es perfecta, solo muerde un trozo: eclipse parcial.
Lo mismo, en texto
El Sol tiene 1.391.400 km de diámetro y la Luna 3.474,8 km: una razón de 400 a 1. Con la Luna en su punto más lejano (406.700 km) su disco mide 0,4896° y con la Tierra en su punto más cercano al Sol (147.098.000 km) el disco solar mide 0,5420°: la Luna se queda corta y el eclipse es anular. Con la Luna en su punto más cercano (356.500 km) mide 0,5585° y tapa cualquier disco solar posible: eclipse total. El 12 de agosto de 2026 el disco lunar gana con margen y la magnitud del eclipse es de 1,007.
Y entonces, ¿por qué no hay uno cada mes?
Porque la órbita de la Luna no está en el mismo plano que la de la Tierra: está inclinada 5,145 grados. Parece poco. A 384.400 kilómetros de distancia, esos cinco grados significan que la Luna nueva pasa normalmente decenas de miles de kilómetros por encima o por debajo de la línea Tierra-Sol, y su sombra se pierde en el vacío.
Los dos únicos puntos donde la órbita lunar cruza el plano de la eclíptica se llaman nodos. Para que haya eclipse, la Luna nueva tiene que caer cerca de uno de ellos. Eso ocurre en dos temporadas al año, y por eso los eclipses solares vienen en rachas y luego desaparecen durante meses.
Lo mismo, en texto
Con la órbita inclinada 5,145°, la latitud de la Luna en el momento de la conjunción depende de lo lejos que esté del nodo. La sombra alcanza la Tierra si su eje pasa a menos de 9.901 km del centro del planeta: 6.371 km de radio terrestre más 3.530 km de radio del cono de penumbra a esa distancia. Con la inclinación en cero, el desvío es siempre cero y habría eclipse en todas y cada una de las Lunas nuevas: trece al año.
Ojo a un detalle que despista: con la Luna nueva justo en el nodo —el mando de la derecha en 0°— el desvío vale cero sea cual sea la inclinación, porque la Luna está exactamente en el punto donde su órbita cruza la eclíptica. La inclinación se sigue viendo en el dibujo, en lo abierta que está la elipse de la órbita, pero no cambia el resultado. Para que la inclinación mueva el veredicto hay que apartar antes la Luna del nodo.
Todas las cifras del módulo se calculan con los radios y distancias nominales de la IAU y la NASA; no hay ninguna tabla escrita a mano.
Los fenómenos, uno a uno
Quince cosas van a ocurrir esa tarde, en este orden. Trece de ellas duran menos que un anuncio de televisión.
19:35:58
Primer contacto
El borde de la Luna toca el del Sol. No se nota nada: hace falta un filtro para verlo, y durante el primer cuarto de hora ni el paisaje ni la luz cambian lo más mínimo. El Sol está a 17 grados sobre el horizonte, todavía alto.
Los quince, en una lista
- Primer contacto, 19:35:58.
- La mordida crece, de 19:36 a 20:30.
- Cientos de soles en el suelo bajo los árboles, desde las 20:00.
- La luz se vuelve metálica, últimos quince minutos.
- Baja la temperatura, última media hora.
- Sombras voladoras, uno o dos minutos antes de las 20:30:45.
- Perlas de Baily, 20:30:45.
- Anillo de diamante, 20:30:45.
- Cromosfera y protuberancias, 20:30:45.
- La corona, 20:31:29.
- El horizonte naranja de 360°, durante la totalidad.
- Venus, Júpiter y Mercurio, durante la totalidad.
- Anillo de diamante de salida, 20:32:13.
- Y todo al revés, de 20:32 a 21:14.
- El Sol se pone todavía mordido, 21:14:49.
87 s
20:30:45 → 20:32:13
Anillo de diamante
Este es el único momento del día en el que se puede mirar al Sol sin filtro. Empieza cuando se apaga el último punto de luz y termina cuando vuelve a encenderse otro por el lado contrario. Ni un segundo antes, ni uno después.
Lo que se siente, además de verse
Lo más repetido por quien ha visto uno es que no se parece a una noche. Se parece a que algo se ha estropeado.
Arrastra la línea. A la izquierda, las 20:00: un tercio del Sol ya está tapado y el paisaje sigue siendo un atardecer de agosto perfectamente normal. A la derecha, la totalidad, treinta y un minutos después.
Qué cambia exactamente
La dirección de la luz. A las 20:00 el Sol está a 13° sobre el horizonte y todo proyecta sombras largas hacia el este. En la totalidad no hay sombras: la única luz llega del cielo iluminado que queda más allá de la sombra de la Luna, y llega desde todas las direcciones a la vez. Es una iluminación sin origen, y el cerebro no sabe interpretarla.
El color del horizonte. A las 20:00 el naranja está solo por poniente. En la totalidad rodea los 360°, también por el norte y por el este, donde no hay ninguna razón para que haya un atardecer.
Lo que aparece en el cielo. Venus, a 26° de altura hacia el suroeste y con magnitud −4,4. Júpiter y Mercurio, casi pegados al horizonte por el oeste-noroeste. Y las estrellas más brillantes.
- Baja la temperatura
- En el experimento ciudadano británico del eclipse de 2015, con 15.606 observaciones desde 309 puntos, la anomalía media máxima fue de 2,2 ± 0,3 °C. En Suiza midieron 1,5 °C de media en 184 estaciones; en Svalbard, con el Sol muy bajo y nieve en el suelo, 8 °C. Aquí se sumará al enfriamiento normal del atardecer
- El viento del eclipse
- Al enfriarse el suelo deja de subir aire caliente, y la capa de aire pegada a la superficie se desacopla de los vientos de arriba. La brisa afloja de golpe y cambia de dirección. Es un fenómeno documentado desde hace tres siglos y explicado hace menos de diez años, en la Universidad de Reading. Minutos antes y durante la totalidad
- Se callan los pájaros
- En un atardecer normal el silencio de los pájaros llega poco a poco, a lo largo de media hora. Aquí llega en dos minutos, y con la luz cayendo mucho más deprisa de lo que ningún animal ha aprendido a esperar. Los vencejos y los murciélagos salen a cazar; los grillos empiezan a cantar y se callan de golpe cuando vuelve la luz. De 20:29 a 20:34
- El ganado se recoge
- Las vacas y las ovejas tiran hacia el aprisco, que es lo que hacen al anochecer, y se quedan a medio camino cuando el día vuelve a empezar. Si vas a estar cerca de una explotación, no te metas en la parcela: un rebaño desconcertado en un sitio con gente desconocida es una mala combinación. Durante la totalidad
- Y la gente grita
- Es el fenómeno más reportado y el menos anticipado. Casi todo el mundo grita, y a mucha gente le cambia la voz. No hace falta prepararse para eso. 20:30:45
Vuelve la luz
A partir de aquí esto deja de ser un relato y se convierte en un manual. Lo que viene es lo que hay que saber antes del 12 de agosto: cómo mirar sin hacerse daño, dónde ponerse y qué llevar.
La franja, y por qué unos kilómetros deciden
La sombra de la Luna barre la Península en una banda de unos 300 kilómetros de ancha. Fuera de ella no hay totalidad. No hay «casi»: hay totalidad o no la hay.
Espinosa de Henares está dentro, en el tercio sur, a unos 82 kilómetros de la línea central. Eso cuesta unos segundos de totalidad: aquí son 87 y en la línea central son unos 105. A cambio, Madrid se queda fuera con un 99,97 % del Sol tapado y cero segundos de corona, y Alcalá de Henares, que sí entra, se queda en 43.
Límites y línea central calculados para este sitio, no copiados de ningún mapa. Las duraciones de los municipios son las del IGN. Ver método.
Cuánto dura la totalidad en cada sitio
Duración de la totalidad. Fuente: Instituto Geográfico Nacional. Madrid queda fuera de la franja: 99,97 % de oscurecimiento y ni un segundo de totalidad.
| Municipio | Empieza la totalidad | Acaba | Duración | Altura del Sol |
|---|---|---|---|---|
| Sigüenza | 20:30:18 | 20:31:57 | 1 min 39 s | 6,9° |
| Espinosa de Henares | 20:30:45 | 20:32:13 | 1 min 27 s | 7,1° |
| Hita | 20:30:53 | 20:32:17 | 1 min 25 s | 7,1° |
| Humanes de Mohernando | 20:30:53 | 20:32:16 | 1 min 24 s | 7,2° |
| Torrelaguna | 20:31:07 | 20:32:18 | 1 min 12 s | 7,4° |
| Guadalajara | 20:31:22 | 20:32:30 | 1 min 08 s | 7,1° |
| Alcalá de Henares | 20:31:52 | 20:32:34 | 43 s | 7,1° |
| Madrid | — | — | sin totalidad | 7,3° |
| Burgos | 20:28:27 | 20:30:10 | 1 min 43 s | 8,3° |
| Zaragoza | 20:29:04 | 20:30:27 | 1 min 23 s | 6,1° |
| València | 20:32:31 | 20:33:31 | 1 min 00 s | 4,6° |
| Palma | 20:31:06 | 20:32:42 | 1 min 36 s | 2,6° |
Cómo mirar sin quemarte los ojos
La retina no duele. No tiene receptores de dolor. Cuando notas que algo va mal ya llevas horas de daño hecho, y ese daño no se repara.
Lo que quema no es la luz que ves: es el infrarrojo y el ultravioleta que no ves. Por eso un cristal ahumado que te deje mirar cómodamente puede estar dejando pasar la radiación que destruye los fotorreceptores. La sensación de comodidad no es ninguna garantía. La única garantía es una norma.
Qué exige la norma ISO 12312-2
Es la norma internacional de 2015 para filtros de observación solar directa. Un filtro que la cumple deja pasar entre el 0,0032 % y el 0,00004 % de la luz visible —entre treinta mil y dos millones y medio de veces menos—, no deja pasar más ultravioleta que luz visible, limita el infrarrojo al 3 % y tiene que ser uniforme dentro de un 10 %. Además obliga a que el filtro lleve impreso el fabricante, las instrucciones y la advertencia.
Dos señales de que unas gafas son falsas
Que anuncien estar «ISO certified»: ISO no certifica productos, y quien lo dice no conoce la norma que dice cumplir. Y que lleven impreso el logotipo de ISO: la Asociación Astronómica Americana avisa de que ese logotipo no debe aparecer en ningún producto y de que hay falsificaciones que suplantan a fabricantes legítimos.
Gafas de eclipse certificadas ISO 12312-2
Sin arañazos, sin agujeros, sin dobleces en el filtro. Míralas al trasluz de una bombilla potente antes de usarlas: no debes ver nada salvo la propia bombilla, muy tenue.
Filtro solar delante del objetivo
Vidrio o película solar montada delante de la lente de la cámara, los prismáticos o el telescopio. Nunca detrás, nunca en el ocular: un filtro de ocular recibe toda la luz concentrada y puede reventar.
Proyección: la cámara oscura y la sombra de un árbol
Un agujero de alfiler en una cartulina proyecta la imagen del Sol sobre otra cartulina. Un colador de cocina proyecta cincuenta. Es indirecto, es totalmente seguro y es lo mejor para los niños.
A simple vista, durante la totalidad
De 20:30:45 a 20:32:13, y solo entonces. Con la fotosfera tapada no hay nada que dañe la retina: la corona es aproximadamente tan brillante como la Luna llena. Es más: con gafas puestas no verías absolutamente nada.
Gafas de sol, aunque sean buenas y aunque pongas varias
Las mejores gafas de sol dejan pasar en torno al 10 % de la luz visible. Hace falta bajar a menos del 0,0032 %: tres mil veces menos. Superponer tres pares no acerca ni de lejos.
Cristales ahumados con humo de vela
El truco de nuestros abuelos. Atenúa la luz visible lo bastante para que mirar resulte cómodo y no filtra el infrarrojo. Es exactamente la combinación que produce quemaduras de retina sin que te enteres.
Radiografías, negativos, CD, discos flexibles
Ninguno tiene transmitancia controlada ni uniforme, y las radiografías digitales de hoy ni siquiera son de película. La lista de objetos caseros que sirven está vacía.
Filtros fotográficos de densidad neutra o polarizadores
Están hechos para reducir luz visible en fotografía, no radiación solar directa. Dejan pasar infrarrojo de sobra. Un filtro solar de verdad lleva escrito que lo es.
Prismáticos, telescopio o teleobjetivo mirando con las gafas de eclipse puestas
Este es el error que provoca los daños más graves. La óptica concentra la luz antes de que llegue al filtro, y el filtro —que está diseñado para recibir luz sin concentrar— se funde, se agrieta o simplemente no da abasto. El daño puede ser instantáneo e irreversible. El filtro va siempre delante del objetivo, nunca en el ojo.
Con niños
Un niño pequeño se quita las gafas cuando le apetece. La solución no es vigilar: es que no haga falta. Ponles a proyectar el Sol en el suelo con un colador y un cartón, que es más divertido que mirar arriba, y reserva las gafas para ratos cortos y supervisados. Acordad de antemano dos palabras clave: una para «gafas fuera» a las 20:30:45 y otra para «gafas dentro» a las 20:32:13. Practicadlas antes.
Un Sol a siete grados
Esta es la particularidad de este eclipse y la que más gente va a pasar por alto: la totalidad ocurre con el Sol a 7,1 grados sobre el horizonte, a 43 minutos de que se ponga.
Siete grados es poco más que un puño con el brazo estirado. Cualquier cosa que haya hacia el oeste-noroeste puede tapar el espectáculo entero: una nave, una hilera de chopos, un cerro, la ladera de enfrente. Y a diferencia de un eclipse a mediodía, aquí no hay margen: no puedes moverte diez metros y recuperarlo.
La regla de los ocho metros
La tangente de 7,1 grados es 0,125, que es uno partido por ocho. De ahí sale una regla que se puede comprobar el mismo día con los pies:
Por cada metro de altura de un obstáculo, necesitas ocho metros de distancia.
Un chopo de veinte metros tapa el Sol si está a menos de ciento sesenta. Una nave de ocho, a menos de sesenta y cinco. Un cerro que se levante cincuenta metros sobre tu posición estorba hasta cuatrocientos metros más allá.
Cómo elegir el sitio sin fiarte de nadie
El acimut de la totalidad es 283,5 grados: oeste-noroeste, trece grados y medio a la derecha del oeste exacto. Cualquier teléfono trae brújula. La comprobación buena no es mirar un mapa, es esta:
Ve al sitio unos días antes, a la misma hora. El 5 o el 6 de agosto, a las ocho y media de la tarde, el Sol estará prácticamente donde va a estar el día 12. Si a esa hora lo ves desde donde piensas colocarte, lo verás. Si a esa hora ya se te ha escondido detrás de algo, busca otro sitio. No hay ninguna aplicación que sustituya a esa comprobación.
Como criterio general: el valle del Henares corre de noreste a suroeste, así que estar en el fondo del valle es exactamente lo contrario de lo que conviene. Interesa una loma, un páramo o cualquier punto alto al este del pueblo, mirando hacia atrás por encima de él. Y conviene tener decidido un segundo sitio, por si el primero amanece con una nube pegada al horizonte.
Guía del 12 de agosto
Es un miércoles de agosto por la tarde. Todo lo que se pueda dejar resuelto antes de las siete, mejor.
Estar ya en el sitio. No a las ocho: a las seis y media. La franja pasa por el norte de España y el corredor del Henares es una vía de acceso natural desde Madrid, así que hay que contar con más coches de lo normal y con que aparcar cerca de cualquier punto conocido sea imposible. Cuenta también con que la cobertura móvil se caiga por saturación: lleva el mapa descargado y queda con tu gente en un punto físico, no por teléfono.
Colocarse y comprobar el horizonte. El Sol tiene que estar a la vista hacia el oeste-noroeste, acimut 283,5°. Extiende la sábana blanca en el suelo ya, y deja la cámara montada y enfocada. A partir de aquí no hay tiempo para improvisar nada.
Primer contacto. Gafas puestas para mirar. Todavía no se nota nada: hace falta el filtro para ver la primera muesca en el borde del disco.
Mirar al suelo. Un tercio del Sol tapado. Métete debajo de un árbol y mira las manchas de luz entre las hojas: ya son medias lunas. Si has traído un colador, este es su momento.
Silencio y chaqueta. La luz empieza a ponerse rara y la temperatura baja. Es buen momento para callarse y escuchar el campo, porque el cambio en los pájaros se oye antes de que se vea nada en el cielo.
Sombras voladoras. Mira la sábana blanca, no el cielo. Bandas tenues que corren por el suelo. No todo el mundo consigue verlas.
Gafas fuera. En cuanto se apague el punto de luz del anillo de diamante. Mira con los ojos, no por la pantalla. Los primeros treinta segundos, a la corona y a nada más. Después, un vistazo al horizonte completo y otro a Venus, arriba a la izquierda del Sol.
Máximo. Si has traído prismáticos, este es el único momento del día en que se pueden usar sin filtro. Busca el arco rojo del borde: son las protuberancias.
Gafas dentro. Al primer destello por el lado contrario. Sin discusión y sin «un segundo más»: llevas minuto y medio con la pupila abierta del todo.
La puesta de Sol. Se pone todavía mordido, con un 8,6 % de su superficie tapada. Es una imagen que no se ve casi nunca y que casi nadie se va a quedar a ver, porque a esa hora el aparcamiento ya será un atasco. Quédate.
Qué llevar
- Gafas ISO 12312-2, una por persona y dos de repuesto Se rompen, se pierden y siempre aparece alguien sin ellas. Cómpralas con tiempo y a un proveedor de la lista verificada de la Asociación Astronómica Americana.
- Una sábana blanca Para las sombras voladoras. Es el accesorio más barato y el que más gente olvida.
- Un colador o una espumadera Cincuenta imágenes del Sol proyectadas en el suelo. Para los niños vale más que cualquier explicación.
- Chaqueta ligera Bajan un par de grados por el eclipse y otros tantos por el atardecer, y a 768 metros de altitud una tarde de agosto refresca en cuanto se va el Sol.
- Linterna de luz roja Para no fastidiarle la vista adaptada a nadie. Sirve un papel de celofán rojo sobre la del móvil.
- Agua y algo de comer Vas a estar tres horas en el campo y no vas a querer moverte a las ocho y media.
- Silla plegable Hora y media de parcial mirando hacia arriba se hace larga de pie.
- El reloj en hora Aquí importan los segundos. Sincroniza el móvil por la mañana, cuando todavía haya cobertura decente.
Fotografiarlo sin perdértelo
El consejo unánime de quien ha visto varios eclipses es el mismo: si es tu primero, no lo fotografíes. Ochenta y siete segundos dan exactamente para mirar. La gente que se pasa la totalidad peleando con el trípode se acuerda del trípode.
Si aun así vas a hacerlo, tres reglas. La primera: filtro solar delante del objetivo durante todo el parcial, y se quita solo entre 20:30:45 y 20:32:13. Sin filtro, un teleobjetivo apuntado al Sol destroza el obturador y el sensor en segundos, y si es una réflex, también tu ojo si miras por el visor.
La segunda: deja el disparo automatizado. Un intervalómetro, una horquilla de exposiciones y el enfoque bloqueado en infinito, hecho todo antes de las ocho. La corona tiene un rango de brillo enorme; se cubre con una horquilla amplia, no acertando una exposición.
Y la tercera: el móvil no va a servir para la corona, pero sí para algo que las cámaras grandes se pierden. Graba un vídeo apuntando a la gente, o al horizonte de 360 grados, o al paisaje. Eso sí lo captura, y no hay ninguna foto de la corona en internet que necesite otra copia tuya.
Antes y después
España vivió una racha de eclipses entre 1900 y 1912 y luego no volvió a ver ninguno total en la Península durante ciento veintiún años. Ahora empieza otra racha.
Eclipse total observado desde Elche y Plasencia. Abre la racha anterior.
El eclipse español. Cerca de cuatro minutos de totalidad. El Observatorio de Madrid eligió Burgos como emplazamiento principal y allí se juntaron más de veinte equipos internacionales, con Alfonso XIII, el Gobierno y trenes especiales desde Madrid. Hubo comisiones extranjeras repartidas por Cistierna, Tortosa, Alcossebre, Almazán, Palma, Ribadeo, Carrión de los Condes, Daroca, Castellón y Valencia. Es el último eclipse total visible desde la España peninsular antes de 2026.
Eclipse híbrido: total en una franja estrechísima del noroeste y anular en el resto. La totalidad duró siete segundos. La franja cruzó de Oporto a Gijón y el Observatorio de Madrid se instaló en Cacabelos, en León. Ocurrió dos días después del hundimiento del Titanic, que se llevó todos los titulares.
Este. Entra por Galicia, cruza el norte peninsular y sale por Baleares. Aquí, 87 segundos a las 20:30:45.
Otro total, y mucho mejor, pero en el sur: Ceuta 4 min 48 s, la provincia de Cádiz 2 min 54 s, Málaga 1 min 48 s. Por la mañana y con el Sol alto, que es como debería ser siempre. Desde Guadalajara solo se verá parcial.
Anular. Cruza la Península de suroeste a noreste justo antes del ocaso. Sevilla verá 7 min 15 s de anillo; Toledo, 3 min 02 s. No hay corona y no hay ni un instante en el que se pueda mirar sin filtro.
El siguiente total sobre la Península después de 2027, otra vez por el extremo sur. Veintisiete años de espera.
Y sobre Espinosa de Henares, ninguno. Buscando eclipse a eclipse desde este punto exacto, no vuelve a haber totalidad aquí en los próximos cuatro siglos: lo más cerca que se queda es un parcial del 98,7 % el 17 de noviembre de 2180. Ciento cincuenta y nueve eclipses, y ninguno tapa el Sol del todo. Por eso importa el día 12.
Fuentes y método
Ninguna cifra de esta página está escrita de memoria. Las circunstancias locales salen del ráster oficial de efemérides del Instituto Geográfico Nacional, muestreado en las coordenadas del casco urbano de Espinosa de Henares, y se contrastaron una vez con timeanddate.com en las mismas coordenadas: coinciden dentro de dos segundos en los cuatro contactos.
Lo que es cálculo propio está señalado como tal: el trazado de la franja, la distancia a la línea central, los planetas visibles y la búsqueda de los siguientes eclipses totales. Donde el cálculo propio y el IGN discrepan, manda el IGN.
Lo que no hemos podido confirmar
La magnitud del eclipse (1,007) sale solo de la segunda fuente: el ráster del IGN no incluye banda de magnitud.
La anchura de la franja y la distancia de Espinosa a la línea central no las publica el IGN. Las que damos son cálculo propio y coinciden con las que circulan en divulgación, pero no son un dato oficial.
El experimento de Reading no pudo medir el giro de dirección del viento durante un eclipse, porque las observaciones se tomaron con una rosa de ocho rumbos. Por eso aquí no aparece ninguna cifra de grados.